Representantes de organismos reguladores, empresas del sector energético, entidades financieras y organismos internacionales analizaron en Panamá los principales desafíos para acelerar la transición hacia una matriz eléctrica más limpia y fortalecer la integración energética regional, durante el foro «Centroamérica Renovable», organizado por Energyear Centroamérica.
El encuentro reunió cerca de 500 participantes (presencial y virtual), quienes examinaron el papel de los marcos regulatorios, las inversiones y la innovación tecnológica para ampliar la incorporación de fuentes renovables en los sistemas eléctricos de la región, en un escenario marcado por el crecimiento de la demanda de energía y los compromisos de descarbonización asumidos por los países centroamericanos.
La Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) participó en el foro, a través de su director nacional de Electricidad, Agua Potable y Alcantarillado Sanitario, Jorge Billingslea, quien destacó que Panamá destacó que en Panamá la generación renovable constituye un componente central de la matriz eléctrica nacional.
Billingslea destacó que más del 74 % de la generación eléctrica registrada en el último año provino de fuentes renovables, desglosadas en un 58 % de origen hidroeléctrico, un 10 % solar y un 6 % eólico.
Añadió que el país cuenta con más de 200 megavatios (MW) instalados en sistemas de autoconsumo y un creciente volumen de solicitudes de licencias para nuevos proyectos, indicadores que, a su juicio, evidencian la confianza de los inversionistas en el desarrollo de la generación renovable en Panamá.
Añadió que el país continúa promoviendo el desarrollo de tecnologías renovables como la energía solar, eólica e hidroeléctrica y adelantó que la Secretaría Nacional de Energía anunciará próximamente dos nuevos proyectos de almacenamiento mediante sistemas de baterías, considerados esenciales para mejorar la estabilidad y flexibilidad del sistema eléctrico nacional.
El foro también sirvió como plataforma para intercambiar experiencias sobre mecanismos regulatorios, financiamiento e innovación, con el objetivo de facilitar el desarrollo de proyectos de energía solar, eólica, hidroeléctrica y otras tecnologías limpias que contribuyan a una mayor seguridad energética en Centroamérica.
Los participantes coincidieron en que la cooperación regional y la creación de condiciones regulatorias estables serán determinantes para atraer inversión privada, fortalecer la infraestructura eléctrica y avanzar hacia sistemas energéticos más resilientes, sostenibles y competitivos en la región.





