Panamá dio un nuevo paso en el fortalecimiento de su ecosistema digital con la realización del Taller de Innovación Regulatoria, organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), en coordinación con la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) y la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT).

La iniciativa, que se enmarca en la estrategia de la Unión Europea Global Gateway, promueve inversiones en infraestructura digital en Centroamérica y República Dominicana, con el objetivo de impulsar una transformación tecnológica equitativa e inclusiva, alineada con estándares internacionales en igualdad de género, derechos humanos y sostenibilidad ambiental.

El proyecto de Innovación Regulatoria de la UIT busca acompañar a los países en la modernización de sus marcos normativos y en la adopción de esquemas más ágiles y experimentales.

Entre las herramientas analizadas destacan los sandboxes regulatorios, laboratorios de innovación y centros de experimentación, diseñados para responder con mayor rapidez a la acelerada evolución tecnológica.

Durante el encuentro se subrayó la importancia de fortalecer las capacidades técnicas e institucionales del Estado, así como de desarrollar marcos regulatorios flexibles que faciliten la innovación sin menoscabar la seguridad jurídica. El enfoque apunta a crear condiciones propicias para atraer inversión privada, fomentar la competencia y dinamizar el desarrollo económico y social.

El director nacional de Telecomunicaciones de la ASEP, Alkin Saucedo, respaldó la iniciativa y destacó que este modelo de gobernanza abierta promueve la co-creación de soluciones regulatorias junto al sector privado y otros actores del ecosistema digital.

Agregó que la adopción de estos mecanismos contribuye a reducir distorsiones riesgos asociados a tecnologías emergentes y a consolidar a Panamá como un centro regional de conectividad e innovación.

El taller se desarrolló en dos jornadas de trabajo intensivo, estructuradas en fases interactivas inspiradas en la lógica de un sandbox regulatorio y de un laboratorio de políticas públicas.

Cada etapa estuvo guiada por preguntas estratégicas orientadas a estimular la reflexión crítica, la colaboración multisectorial y la formulación de propuestas innovadoras con enfoque de sostenibilidad, inclusión y respeto a los derechos humanos.